30 Jun

THE PROPHET IS THE VOICE OF GOD! / EL PROFETA ES VOZ DE DIOS! / Rev. Wilson Cuevas, Pastor

THE PROPHET IS THE VOICE OF GOD!

In the simple environment of a village the relationships are still human. Each resident feels like a person. There still exists the telegrapher, the pharmacist, the priest, the teacher, the mayor, the nurse and the neighborhood seamstress. On the other hand the city isolates us. There the persons are not important. The only thing that preoccupies us is what they do, what they have and what they can give us.

The manager of the garage doesn’t care if in the accident there were persons who were dead or hurt. His only concern is for the repairs of the car and how much it cost. We prefer that the clerk who sells us the periodical doesn’t greet us, that the mailman do his job like a silent robot. That the professional look at his watch out of the corner of his eye; he already has the data he needs and he cannot waste any more time on us.

We forget who the other person is, what he feels, what are his ambitions, his pain, his successes and his failures. Our fellow man has no name. In the clinic he is known by his address. In the factory by a computer card. Within the political ideologies he only counts as a vote, only one. We have lost our capacity to greet and take in others. We convert ourselves into users, neighbors, voters, co-proprietors, viewers of televisions, parishioners, contributors, owners of the policy, possible buyers, addressee of a magazine that is published every month concerning the protection of the environment, fan of a sport. There is an absence of our own history.

However there exists a human relationship according to the gospel: “He who receives a Prophet because he is a Prophet, will receive the salary of a Prophet…Even if someone gives only a glass of water to one of you because you are a disciple of Christ, I assure you he will receive his recompense…” Christ promises to reward all the good and help that we give to his envoys, to his disciples, what we do for the love of Him, in his messengers. These promises have inspired many people throughout the history of Christianity to serve and help the missionaries of Christ. Do you practice this? And what does a prophet announce? That we are all children of God and therefore brothers and sisters. He announces that we must help carry the load for each other. That it is not good that man be alone. That no one is totally a person if he is not accompanied. That God must be listened to, obeyed and loved. That we should be generous servants of God like He loves us, forgives us and serves us. That we imitate our heavenly Father that is good and generous with us. That we learn to appreciate and share the blessings from God.

This is the payment for having chosen the prophet: All the kindness chosen in others is shared with me. My capacity to welcome is amplified. My joy is duplicated and each day my generosity grows.

Blessings

Rev. Wilson Cuevas, Pasto

 

 

EL PROFETA ES VOZ DE DIOS!

En el ambiente simple de un pueblo, las relaciones son todavía humanas. Cada uno se siente persona. No existen sino la telegrafista, el boticario, el cura, la maestra, el alcalde, la enfermera y la costurera del vecindario…En cambio la ciudad nos aísla. Allí no interesan las personas. Tan solo nos preocupan los que hacen, lo que tienen y lo que pueden darnos. Al encargado del taller, no le importa si en el accidente hubo muertos o heridos: el arreglo del carro cuesta tanto. Preferimos que el vendedor de periódico no nos saludes, que el cartero cumpla con su oficio como un robot silencioso. Que el profesional mire de soslayo su reloj: ya tiene los datos indispensables y no puede perder tiempo con nosotros…

Olvidamos quien es el otro, que siente, cuáles son sus ambiciones, sus dolores, sus triunfos y sus derrotas. El prójimo no tiene nombre: en la clínica se le conoce por el número de la habitación. En la fábrica por la tarjeta del computador. Antes las ideologías políticas contaran como un voto. Uno solamente. Perdimos nuestra capacidad de acogida. Nos convertimos en usuarios, vecinos, votantes, copropietarios, televidentes, feligreses, contribuyentes, dueños de la póliza, posibles compradores, destinatarios de una revista que se edita cada mes sobre la protección del medio ambiente, fanático de un equipo de deporte. Carecemos de una historia propia.

Pero existe una relación humana según el Evangelio: “El que reciba a un Profeta porque es Profeta, tendrá paga de Profeta… Quien diere aunque sea un vaso de agua a uno de ustedes por ser discípulos de Cristo, Yo les aseguro que recibirá su recompensa…” Cristo promete recompensar todo el bien y ayuda que demos a sus enviados, a sus discípulos, lo que hagamos por amor a Él, en sus mensajeros. Estas promesas han inspirado a mucha gente atreves de la historia del cristianismo a servir y ayudar a los misioneros de Cristo. ¿Tú practicas esto?

¿Y que anuncia un profeta? Que todos somos hijos de Dios y por lo tanto hermanos. Anuncia que hemos de ayudarnos a llevar las cargas unos con otros. Que no es bueno que el hombre este solo. Que nadie es totalmente persona sino esta en compañía. Que Dios debe ser escuchado, obedecido y amado. Que todos debemos ser servidores generosos de Dios como El, nos ama, perdona y sirve. Que imitemos a nuestro Padre Celestial que es bueno y generoso con todos. Que aprendamos a agradecer y compartir las bendiciones de Dios…

Esta es la paga por haber acogido al profeta: Toda la bondad escogida en el otro se me participa. Mi capacidad de acogida se me amplia. Mi alegría de duplica. Y crece a diario mi generosidad.

Bendiciones

Rev. Wilson Cuevas, Pastor

 

 

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