25 Feb

SERVIR A DOS SENORES… / SERVING TWO MASTERS… / Rev. Wilson Cuevas, Pastor

SERVIR A DOS SENORES…

Un hombre que ha escuchado la lectura del Evangelio acerca de la imposibilidad de servir a dos señores, sonríe y comenta irónicamente que el puede y debe servir al mismo tiempo a dos

patrones: la mujer y la suegra. Es una broma, pero nos introduce en un problema serio. En realidad en la vida de cada día tenemos varios señores. En cada trabajo hay un jefe, pero debajo de el,

en cada sector, están sus lugar tenientes. En algunas circunstancias se debe obedecer a ambos. Y es muy desagradable si ellos no están de acuerdo. Al contrario si entre ellos se entienden bien, son como un solo señor.

Es claro que Jesús no pretende solucionar los problemas que surgen en los lugares de trabajo. El traslada el ejemplo al campo religioso. También aquí, generalmente tenemos muchos señores, porque la actitud religiosa se filtra en todos los sectores de la vida. Pero simplificando, podemos decir que aquí se disputan el campo dos grandes patrones que no tienen el mismo parecer: Dios y el dinero!

El culto al dinero se ha convertido en una nueva religión. Desde siempre y hoy mas que nunca se rinde culto al dios dinero con verdadero ritual de sacrificio al ídolo tirano. Todo se le sacrifica en su altar: trabajo, salud, principios éticos, familia, amistad, éxito, felicidad. Todo con tal de triunfar, tener cosas, influencias, éxito personal, apariencia social, poder de consumo para lo necesario y lo superfluo, la diversión y el goce de la vida.

Si nuestra actitud ante el dinero ya no es como medio de subsistencia digna y humana, sino como fin obsesivo y razón de nuestra vida, hemos empezado a soldar los eslabones de la cadena que nos amarra a la tiranía del ídolo. Ya tenemos un amo, un dios absorbente y totalizante que no admite al Dios autentico como rival.

Las consecuencias de la idolatría consumista son terribles y degradante, aunque el hombre moderno parece encajarlas como mas naturales. El consumismo:

1.  Degrada la dignidad humana, el hombre y la mujer se convierten en maquinas de producción y de consumo de bienes.

2. Bloquea la solidaridad del compartir, la fraternidad, la comunicación humana, sobre saliendo el egoísmo y la explotación…

3. No hace mas feliz ni mas libre al hombre, sino al contrario lo esclaviza.  Frente a todo esto Cristo nos invita a la opción prioritaria por el Reino de Dios y su justicia, a elegir la soberanía amorosa de Dios y su voluntad en nuestra vida y nuestro mundo. Confianza y abandon en las manos de Dios.

Puestos en sus manos digámosle: Danos hoy nuestro pan de cada dia!

Bendiciones !

Rev. Wilson Cuevas, Pastor

 

SERVING TWO MASTERS…

A man who has heard the reading from the Gospel about the impossibility to serve two masters, smiles and comments ironically that he can and must serve two bosses at the same time; his wife and his mother-in-law. It is just a joke, but he presents a serious problem. In reality in daily life we have various masters. In each job there is one boss, but below him, in each sector, he has his lieutenants. In some circumstances you must obey both. It is very unpleasant if they are not in agreement. On the contrary, if they are both in agreement they are like one sole master.

It is clear that Jesus does not pretend to solve the problems that emerge in the work place. He transfers the example into the religious realm. Here also, we generally have many masters, because the religious attitude filters into all sectors of life. But by simplifying it, we can say that here we dispute two grand standards that do not have the same appearance: God and money.

The cult for money has converted into a new religion. Always and today more than ever the god of money has rendered itself into a cult with a giving ritual of sacrifice to the tyrannical idol. Everything is sacrificed to him at his alter; labor, health, ethical principles, family, friendships, success, happiness. Everything done to triumph,

to have things, influences, personal triumphs, social appearances, power of the consumer for the necessary and the superficial, diversion and the enjoyment of life.

If our attitude in reference to the money is no longer like a means of subsistence which is dignified and humane, rather it is for obsessive ends and our reason for living. We have begun to weld the links in the chain that ties us down  to the tyranny of the idol. We already have a master, an absorbent and totalitarian god that does not allow admittance to the authentic God as a rival.

The consequence of the consumer idolatry are terrible and degrading, although the modern man seems to insert himself as if being more natural. Consumerism:

1. Degrades the human dignity, men and women convert themselvesinto machines of production and consumers of goods.

2. Blocks the solidarity of sharing, fraternity, human communication, over emergence of egotism and exploitation…

3. It does not make man happier nor free, on the contrary, it enslaves them.

In the face of all this Christ invites us to the priority option for the Kingdom of God and its justice, to elect for the loving sovereignty of God and his will in our lives and our world. Confidence and submission to God’s will.

Placed in his hands we will say to him: Give us this day our daily bread.

Blessings!

Rev. Wilson Cuevas, Pastor

 

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