7 Oct

RECUERDA Y AGRADECE / REMEMBER AND APPRECIATE / REV. WILSON CUEVAS, PASTOR

REMEMBER AND APPRECIATE

Saint Teresa used to say, “Remember and Appreciate”, all that God has done for you and the manner in which you have responded. Instead of the sweet fruits of love, happiness and saintliness that he expects from you; you have offered him bitter fruits that are your sins. God always gives new opportunities, we should not waste them.

The works of God are made with the men of God. We should not exclude all those with good intentions, even though with his ideals and outlines he attempts to add a grain of sand to the construction of a better humanity. The evangelical attitude is to know that God’s good deeds belong to all persons, be they good deeds from the spirit or material deeds. That is why we should all feel committed to work with enthusiasm and hope.

We are now only renters of the Lord’s vine. What rental price does He ask for? Do we want to pay? Do we treat his envoys well? We must remember that we have not been good administrators and we have not produced the fruits that God expects from this vine which is our life. The bad employees forgot the owner of the vineyard since he was absent, they thought they were owners and refused to
surrender what belonged to him. They seized what didn’t belong to them. They decided to work for their own interests, to obtain profits and enjoy their positions. Their love for money corrupted their conscience and they did not hesitate in sacrificing whatever was an obstacle to their interests.

They did not hesitate in beating, hurting, disparaging the persons and inclusively to kill whomever challenged them. No one, not even the owner’s son was respected. They sacrificed everything for money. These bad employees exist in all times of human history, including our present days.

Corruption does not only exist in those in authority. It infiltrates everywhere. In the small business owners as well as the large corporations, in the pharmacists who attribute supernatural powers to herbs and lucky charms. Spiritualists that for one dollar up root peace from the conscience; others feint love for pleasure. We appear to be like the employees of the vineyard, each time we use or manipulate other persons for our egoistic interests. The Gospel rejects all forms of corruption in our relationships. It gives us a lesson on
honesty, many homes were encampments of God, where you pray to God, where we invoke him, we adore him and obey him and now they are dominions of passions, of the arguments and insults. Which are the fruits that today the family is producing? The great wrong is to forget that the space we have belongs to God and that He is the one we will have to pay, sooner or later. Let us not forget that!
Accompanying you,

Rev. Wilson Cuevas, Pastor

 

RECUERDA Y AGRADECE
Decía Santa Teresa: “Recuerda y Agradece”, Todo lo que Dios ha hecho por ti y el modo como le has respondido. En vez de los frutos dulces, de amor, alegría y santidad que El espera de ti; le has ofrecido frutos amargos que son tus pecados. Dios siempre nos da nuevas oportunidades, no las desaprovechemos…

Las obras de Dios se hacen con los hombres de Dios. No debemos excluir a todos los que con buena voluntad, aunque con sus ideas y esquemas, intenta agregar un granito de arena a la construcción de una humanidad mejor. La actitud evangélica es saber que los bienes de Dios pertenecen a todos los hombres, sean bienes del espíritu o sean bienes materiales. Por eso todos debemos sentirnos comprometidos
a trabajar con entusiasmo y esperanza…

Nosotros ahora solo somos arrendatarios de la viña del Señor… Que arrendamiento nos pide? Los queremos pagar? Tratamos bien a sus enviados? Tenemos que reconocer que hemos sido malos administradores y no hemos producido los frutos que Dios espera de esta vina que es nuestra vida. Los malos empleados olvidaron al dueño de la viña; como Él estaba ausente se creyeron dueños y se negaron a entregarle lo que le pertenecía. Se apoderaron de lo ajeno. Se dedicaron a trabajar por su propio interés; a obtener ganancias y a disfrutar de su posición. El amor al dinero los corrompió la conciencia y no dudaron en sacrificar cuanto era obstáculo a sus intereses. No vacilaron
en golpear, herir, despreciar a las personas e incluso en matar a quienes les pedían cuenta. Nadie, ni siquiera el Hijo del dueño fue respetado. Todo lo sacrificaron por dinero.

Estos malos empleados existen en todos los tiempos de la historia humana, también en nuestros días… La corrupción no solo está en las autoridades. Se infiltra en todas partes. En los pequeños vendedores y en los grandes comerciantes, en el boticario que le atribuye poderes
sobrenaturales a las hierbas y amuletos… espiritistas que arrancan por un dólar la paz de la conciencia; otros mienten amor por placer. Nos parecemos a los empleados de la viña, cada vez que usamos o manipulamos a otros seres humanos para nuestros egoístas intereses. El Evangelio rechaza toda forma de corrupción en nuestras relaciones. Nos da una lección de honestidad… muchos hogares fueron campos de
Dios, donde se rezaba a Dios, se le invocaba, se le adoraba y se le obedecía y ahora son dominios de las pasiones, de los pleitos e insultos. Cuáles son los frutos que hoy está produciendo mi familia? El gran mal es olvidarse que el campo que tenemos es de Dios y que a Él le tendremos que rendir cuentas, más tarde que temprano! No olvidemos esto!!!

Contigo!
Rev. Wilson Cuevas, Pastor

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