31 Jan

ALMACEN DE MILAGROS

post-750x330-wilson-cuevas copy

Alguien preguntaba:  ¿Amas a Dios o amas las cosas de Dios? porque muchas veces pensamos y buscamos a Dios cuando lo necesitamos, en las dificultades… Jesús no fue bien recibido en su tierra; admiraban al hijo de José, aprobaban su doctrina, pero pedían de prisa los milagros.

Cuando Cristo explica que estos no son lo esencial en su programa, se ponen furiosos y lo empujan fuera del pueblo.

Quiere el Señor que aceptemos su mensaje, que confiemos en El, pero no que le tengamos como un almacén de milagros. Dios es fuente y origen del milagro pero a la vez nos regala cada día dones maravillosos y nos anima a realizar nuestros propios milagros: ¡El milagro de la vida! Procuremos rodearlo de mucho amor, de responsabilidad y de respeto.

EL MILAGRO DE LA VIDA. Vivir alegres, no obstante los dolores, las enfermedades, los problemas, es un don del Señor. Nuestra alegría forja la infraestructura para las tres virtudes teologales.

Dios admira el milagro de nuestra monotonía. Esa que tiene el hermoso nombre de fidelidad, porque es hermana pequeña de la fe. Dios admira nuestro esfuerzo de seguir amando a pesar de las fallas ajenas, de las propias, del peso de la vida y los fraca- sos.

DIOS SE COMPLACE EN EL MILAGRO DE NUESTRO ENTENDIMIENTO, cuando nos abrimos en comunión a la luz, a la ciencia, al espacio infinito, a la incógnita del futuro y a la magia de las palabras.

DIOS SE PONE FELIZ ANTE EL MILAGRO DE LA PAZ. Cuando resolvemos no invertir en comprar armas sino libros para estudiar o pan para compartir; cuando borramos del cora- zón los recuerdos amargos y nos sentimos otra vez hermanos.

SOMOS NOSOTROS PROTAGONISTAS DE NUMEROSOS MILAGROS, El Señor sabe que este poder y mucho más, nos viene de su mano, pero se hace el desentendido. No nos damos cuenta de tantas maravillas y a rato creemos que nuestra vida no vale nada; que las dificultades nos abruman y entristecen y nos sentimos indefensos y desamparados. Dios nos ha hecho capaces de grandes cosas y nos ha enseñado que todo es posible para quien tiene fe (Mc. 9,23). No dudes, cree en Dios y veras las maravillas que El hace para ti, contigo y para el mundo. ” Alimenta tu fe y tus dudas morirán de hambre…”!

Bendiciones,

Fr. Wilson Cuevas, Pastor

Leave a Reply